El delegado del Área de Salud, Seguridad y Emergencias, Javier Barbero, hablando con varios voluntarios del Centro de Prevención del Deterioro Cognitivo.

 

A cierta edad es habitual el “despiste”, el olvido de un nombre, de una fecha o del lugar donde se han dejado las gafas la última vez que se usaron. Son olvidos de la vida cotidiana y no indican ninguna alteración. Pero hay olvidos que son más graves: se olvida lo que acaba de suceder, lo que se acaba de escuchar, hay dificultades para expresarse, desorientación en lugares familiares, dificultades en tareas diarias como hacer la compra, la comida, el control de la medicación y otros.

Los mayores se quejan de estos problemas de memoria al médico, estas quejas pueden expresar una alteración de la memoria por edad o tratarse de algún grado de deterioro cognitivo, cuya detección lo más temprana posible es importante para tratar de frenar o retrasar su progresión, según los casos.

Ese es el objetivo del Centro de Prevención del Deterioro Cognitivo, que gestiona Madrid Salud y pertenece a la red de Centros Madrid Salud de la Subdirección General de Prevención y Promoción de la Salud. Desde esta red se cubre la atención de las personas que presentan desde una alteración de memoria por edad a un deterioro cognitivo leve, en la que este centro ocupa un lugar clave por su especialización en estos problemas.

A las dependencias de Montesa 22 (edificio B), abiertas desde hace diez años, acuden personas mayores que tienen fallos de memoria pero pueden no presentar ninguna lesión o enfermedad neurológica en ese momento. Son personas que con un entrenamiento, con la adopción de técnicas y estrategias aprendidas en el centro, pueden mantener su vida cotidiana, paliar sus olvidos, superar el malestar, la irritabilidad, el aislamiento que genera en ellos la merma de sus facultades y el envejecimiento de su memoria.

Cuando llegan al Centro de Prevención, estas personas realizan una evaluación clínica o neuropsicológica, a base de test, para detectar alteraciones de la memoria, averiguar posibles causas y decidir su tratamiento. Después se les deriva a grupos de entrenamiento de memoria, grupos de estimulación cognitiva y actividades de estimulación con ordenador. Sus familiares, por su parte, pueden participar en charlas y coloquios de orientación para que conozcan lo que es el Deterioro Cognitivo y para que puedan ayudar a sus mayores a realizar ejercicios de estimulación cognitiva en casa.

Un grupo de «Voluntarios por Madrid» acude a los domicilios de los pacientes para ayudarles a hacer esos ejercicios. Son personas generosas que dedican su tiempo  a estar con gente que necesita una guía, un estímulo para luchar contra la progresión de la enfermedad. Los voluntarios actúan siempre con la supervisión del equipo médico del centro.

En la página web de Madrid Salud, se ofrecen a los pacientes y a sus allegados, y en general a toda la ciudadanía, cuadernos de ejercicios para entrenar la memoria y ejercicios interactivos para hacer en el ordenador. También hay consejos para cualquier persona, sea de la edad que sea, para evitar el Deterioro Cognitivo (y el deterioro de la salud, en general): realizar actividad física con frecuencia, mantener una actividad mental (leer, hacer pasatiempos, visitar exposiciones, asistir a coloquios, ir al cine) y mantener unas relaciones sociales, sea con familias, con amigos o con asociaciones.

El centro está formado por un equipo de profesionales especializados en neurología, psiquiatría, medicina interna, neuropsicología, enfermería y trabajo social. Y se ajusta a las directrices del Ayuntamiento de trabajar en la prevención y promoción de la salud de los madrileños, apoyando, de manera especial, los programas de Envejecimiento Activo y Saludable y Psicohigiene.